
Ante todo, la piel.
Se elige en el mostrador, una por una, a contrapelo y a contraluz. No de un catálogo: de la piel que hay sobre la mesa ese día, para ese reloj, para esa muñeca.

Aligátor de Luisiana
La escama regular, el grano que cambia de una zona a otra de la misma piel: la elección del corte ya es media labor. Mate o brillante. Con su CITES.
Veintidós colores en el mostrador hoy. Se miran a luz natural, junto a la esfera.
Solicitar una citaAligátor de Luisiana, los colores en el mostrador























Avestruz
El poro de las plumas, en relieve, dispuesto de manera siempre distinta. Ligera, suave desde el primer día.
Diez colores en el mostrador hoy.
Solicitar una citaAvestruz, los colores en el mostrador











Shell cordovan
No es una piel en el sentido común: es una capa fibrosa de la grupa del caballo, curtida durante mucho tiempo. Pocas correas por animal. Envejece con un brillo que las otras pieles no tienen.
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Las otras pieles del mostrador
Box calf: grano fino, superficie lisa, pliegue limpio. La piel con la que se mide todo lo demás.
Suede: el lado carne del becerro, dejado a la vista. Mate, suave, para llevar todos los días.
Piel de curtido vegetal: curtida con taninos de plantas, sin cromo. Cambia de color con la luz y con la muñeca: la pátina es su forma de envejecer.
Cocodrilo: pariente del aligátor, no es lo mismo. Con su CITES.
Solicitar una citaLas pieles cambian con las estaciones y con lo que tienen las curtidurías. Lo que ven aquí es una lista, no un escaparate: la elección se hace juntos.
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