Aligátor

La piel

Aligátor

Dos pieles del mismo color nunca son la misma piel.

El aligátor se elige por la escama y por el reflejo. Dos pieles del mismo color nunca son la misma piel: cambia el dibujo de las escamas, cambia el modo en que reciben la luz, y en una correa de veinte milímetros esa diferencia se ve por completo.

Ante el mostrador se observa dónde caerán las escamas respecto a las asas, porque el corte decide la pieza antes incluso de la costura. Por eso no se elige a partir de una fotografía.

El cinturino se construye sobre su reloj. Se empieza por ahí.

Se empieza por su reloj